Hay relaciones de amor que no eran para durar por siempre. Eran apenas para aprender. Aprender a cuidar tu corazón, aprender que quien te ama no te lastima. Y QUE SI TE LASTIMA… NO TE AMA. Y mientras tú no aprendas, mientras tú no te ames, o mientras tú no te valores, esas lecciones siguen toda la vida.




